Una reflexión acerca del envejecimiento
En este espacio deseo mencionarles a manera de reflexión y no precisamente en el ámbito técnico, que el tema del envejecimiento es hoy en día punto de referencia obligado de todos los países y todos los gobiernos.La proporción de población adulta mayor se ha venido incrementando de tal forma que se estima que en menos de 5 lustros las personas de edad en el mundo por primera vez en la historia superarán a la cantidad de jóvenes.

Ha sido tradicional asociar la vejez a la enfermedad, a la dependencia y a la improductividad, obviamente con una visión errónea desconociendo que el envejecimiento es un proceso y no un estado donde las personas automáticamente perderían su autonomía y su importancia como entes activos de la sociedad.
Se ha dicho con mucho de razón que la juventud y la belleza son un pasaporte al éxito. En realidad no son un pasaporte, son una visa que expira. Es válida entonces la pretensión de nuestros pacientes de querer sentirse y parecer vitales y atractivos porque les da vigencia. Nuestra actual cultura, consumista y exitista ha colocado a la juventud en lugar privilegiado frente a las demás etapas de la vida. Pero la felicidad, el bienestar, la productividad se pueden desarrollar a lo largo de toda la existencia.
Hay valores no perecederos como la inteligencia, el amor, la ternura y la misma compasión. A nosotros los profesionales de la salud y en especial quienes trabajamos en la estética facial nos corresponde no perder de vista que en definitiva no es el objetivo fundamental la búsqueda de la eterna juventud sino el mantener siempre con el máximo de calidad los años que tendrán nuestros pacientes. Por último no miremos la senectud como sinónimo de desvalido y no olvidemos que los viejos no son los otros sino que podemos ser nosotros mismos si tenemos el privilegio de llegar allí.






